domingo, 30 de marzo de 2014

Los Ángeles Azules (2ª parte)

La magia de Los Ángeles Azules reside en que se adapta a toda clase social, en cualquier fiesta donde haya baile, al menos tocan una canción de ellos, al menos en el D.F. me atrevo a decir, siempre se les ha escuchado y ellos lo saben. Con su regreso a escenarios grandes, desde hace dos años, se han mostrado abiertos al cambio, cantando con artistas de otros géneros y también me parece positivo que otros géneros se acoplen a la cumbia.

Si su disco y DVD fue patrocinado por Coca-Cola o si hay algo “macabro” tras de eso, pues no es el caso ponerlo aquí, sino que en su escalada a otros escenarios, Los Ángeles Azules han sacado del clóset a miles de personas que sólo bailaban penosamente en fiestas y que ahora que están de moda, pueden ya no sentirse fuera porque todo el mundo los está escuchando, y eso es lo rescatable, que una agrupación con casi 40 años de carrera musical y más de 15 álbumes están volviendo a recuperar su gran popularidad, con una imagen nueva y fresca, pero sin perder su esencia, buscando el mismo objetivo de siempre, hacer bailar y cantar a la gente.


Imagen tomada de: Rosales,l Elizabeth, "Cumbia Fest 2013 presentará a Los Ángeles Azules", [en línea], San Diego Red, 17 de octubre de 2013, Dirección URL: http://www.sandiegored.com/noticias/44759/Cumbia-Fest-2013-presentara-a-Los-Angeles-Azules/, [consulta: 30 de marzo de 2014].

viernes, 28 de marzo de 2014

Los Ángeles Azules (1ªparte)

Hace poco mi mamá adquirió un DVD de Los Ángeles Azules con orquesta sinfónica, reinterpretando seis de sus más grandes éxitos con diferentes artistas de bandas de rock contemporáneas, lo vi y escuché completo y ¿por qué he decidido escribir sobre esto?

Bueno, en primer lugar, no me gusta mucho bailar, sobre todo cuando se trata de bailes de pareja, aunque en realidad menos me gusta bailar en circulito las canciones de electrónica, las de la mayonesa, el gato volador y no sé qué más... En fin, el hecho es que no es por apatía mi leve rechazo al baile por pareja, sino porque no soy muy hábil y la verdad, prefiero no hacer el ridículo bailando cosas que no sé.

Por otra parte, nunca me ha disgustado la música de cumbia o salsa, en el fondo, porque en mis épocas de “rebeldía” secundariana las repudiaba (aunque me las supiera completitas), pero uno termina por aceptar que las tararea siempre que aparecen en una fiesta y que hasta la letra de alguna canción nos termina por conmover, porque nos identificamos entre las situaciones cotidianas que describen. 

domingo, 23 de marzo de 2014

Conciertos

Hoy domingo, a cinco días de mi asistencia al Vive Latino, les contaré un poco de mi experiencia en los conciertos. Para empezar, no soy una alguien de convivir con muchas personas, quiero decir, tengo muchos amigos, muy diferentes entre sí, pero por lo general prefiero estar sola o rodeada de pocas personas, me “engento” muy rápido y me pongo de mal humor. 

Por otra parte, AMO ir a conciertos, la mayoría de las veces la vibra que se siente es algo que te anima a seguir cantando y bailando por muy cansado que ya estés, sobre todo cuando el cantante o la banda se entregan a su música y logran transmitirte emociones al instante... pero como podrán imaginar, suele haber mucha gente, todos desconocidos para mí y eso es un factor de estrés, porque siempre te van a empujar y no sólo porque estén bailando (lo cual es bastante razonable), sino porque ahora las personas suelen grabar todo el concierto en sus celulares ¿Qué pasa? Está bien y es normal que quieras conservar un recuerdo de tu artista, pero grabar dos horas estorbando a todo mundo, golpeando personas y cansándote el brazo me parece absurdo.

O tampoco faltan las personas que van a platicar, si te gusta estar charlando con música muy fuerte y sin que tengas un diálogo decente, puedes ir a un antro o bar, no a ignorar al  músico en cuestión. En fin, son mis percepciones de las verdaderas razones por las que muchas veces no disfruto un concierto, porque fuera de eso, pese a mi pánico a las masas en otras circunstancias, durante un concierto logro sentirme bien rodeada de todas esa gente, porque sé que de alguna manera estamos reunidos por una misma y bella razón en específico, la música.

Y como no puede faltar la música, les dejo una lista con algunas de las mejores canciones que he escuchado en vivo, échenles una escuchada (aunque no sea en concierto).


1. “I’d rather dance with you”, Kings of Convenience (2011)
2. “Birds”, Kate Nash (2013)
3. “Just Like Heaven”, The Cure (2013)
4. “Siempre te busqué”, Monocordio (2011)
5. “Rucci”, Austin TV (2011)
6. “Dog days are over”, Florence + the Machine (2012)
7. “Just say yes”, Snow Patrol (2012)
8. “Love lost”, The Temper Trap (2010)

domingo, 16 de marzo de 2014

Domingo romántico

Debido a que para muchos estudiantes y trabajadores mañana no hay labores formales, es predecible que andan en la fiesta o descansando y es por eso que deberíamos agradecerle a la madre de Benito Juárez que lo dio a luz en estas fechas. También, como sabemos, se acerca la llegada de la primavera (¡por fin!), aunque ya se han sentido las bondades del clima caluroso y soleado de esta temporada. Y es justo en estas fechas que se acelera el llamado de la naturaleza, ustedes saben, en los niditos de pájaros se escucha el canto de los recién llegados, se acelera el proceso en que la abejita lleva el polen a la florecita... o sea, ¡somos burros en primavera!

Calma, calma, sé que algunos son muy románticos y esas toscas palabras zumbaron en sus oídos. Digamos que, si bien puede presentarse todo el año, las épocas calurosas son más propicias para... enamorarse. Bueno, está bien, sé que los humanos somos impredecibles y una fecha específica no puede determinar del todo nuestro comportamiento; pero en lo que a mí respecta, soy una persona cálida, no me gusta el invierno y prefiero tener calor a frío, por lo que la llegada de la primavera me pone muy feliz y de buen humor. Quizá a ustedes no, pero como yo sí estoy enamorada, les dejo una lista de canciones para que compartan con esa persona especial. ¡Disfruten!

1. “Vapour Trail”, Ride
2. “Amor Sin Fin”, Adanowsky
3. “Just Say Yes”, Snow Patrol
4. “Alison”, Elvis Costello
5. “Across The Universe”, Fiona Apple
6. “Look After You”, The Fray
7. “Where We Land”, Ed Sheeran

jueves, 13 de marzo de 2014

Comprar un disco

Así sea más fácil descargar música de internet, legal o ilegalmente, nada, ¡nada! cambiará la sensación de escuchar un CD. Omito el cassette, puesto que, hasta donde yo sé, ningún artista lanza todavía álbumes en este formato, últimamente se ha optado por el vinilo, sean nuevos títulos o re-lanzamientos, pero no he visto cintas (si alguien sabe pásenme el dato).

Bueno, regresando al CD, hay que considerar la aventura desde el buscarlo en la tienda adecuada, encontrarlo, llegar a casa, quitarle la envoltura de plástico, abrirlo y  observar el arte que se ha usado, si tiene algún concepto en específico que vaya de acorde con las canciones incluidas o si son imágenes aleatorias. ¿Quién no ha disfrutado de leer las letras de la canción mientras lo escucha a todo volumen? Y qué decepcionante es cuando sólo se trata de dos páginas con los créditos de las canciones.


Yo siempre he pensado que entre más trabajado esté el arte de un CD se puede observar un mayor compromiso del artista con el álbum, aunque claro, supongo que habrá algunos que no aporten nada y sólo lo dejen a su encargado de marketing. También supongo son los mismos que ni siquiera co-escriben su música. En fin, ese no es el punto, la cuestión es que soy una defensora del CD, porque al menos para mí, sigue siendo emocionante contemplar el booklet, leer las letras, los créditos, las imágenes, el diseño, incluso del mismo disco. Aun cuando se declare la muerte social del CD, seguiré ampliando mi colección personal.

domingo, 9 de marzo de 2014

Gustos conejiles

Como muchos de mis ávidos y cuantiosos lectores (léase con sarcasmo) saben, tengo una ligera y pequeña obsesión por los conejos, ¡sí, conejitos! de todos tamaños y colores,  sean enormes como los de la raza Rex, medianos como el Belier o pequeños como el zacatuche, me gustan mucho estos roedores y todo el simbolismo que representan (sí, soy de esas ridículas que se pone feliz y a saltar cada que ve uno, sean de caricatura, en vivo, en foto o en video).

Sólo quiero darles algunos “datos curiosos” sobre mi animal preferido: el nombre con el que lo conocemos viene del latín cunículu(m), palabra derivada de otras voces vascas y se sospecha que fenicias, ésta significa “cavidad subterránea” y de ahí podemos deducir el porqué del nombre dado. En algunos diccionarios he leído que esta palabra persistió a través del tiempo, ya que en Europa los conejos sólo eran conocidos en lo que hoy es España, e incluso hay teorías que atribuyen el nombre del país actual a la gran cantidad de conejos que habitaban en él hace siglos, por lo que la raíz se siguió conservando en muchas lenguas.


Uno de los muchos símbolos con los que está relacionado el conejo es con la fertilidad femenina (su gestación es de aproximadamente 30 días y pueden tener hasta 10 gazapos), puede que de ahí se haya derivado la palabra “coño” para referirse a los genitales de la mujer y sea esa la razón por la que Playboy utilice al conejo como parte de su imagen... Bueno, el hecho es que no podrán resistirse a una compilación de fotos de conejitos, entre ellos el mío, Pompon.

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Fuentes usadas:
- Buitrago, Alberto y Torijano, J. Agustín, Diccionario del origen de las palabras, España, Espasa, 199, 506 pp.
-  [1] Imagen propia tomada el 24 de febrero de 2014.
- Imágenes tomadas del sitio web Pinterest con sus respectivas direcciones URL:
[2] http://www.pinterest.com/pin/410742428487324469/
[3] http://www.pinterest.com/pin/99923685456904320/
[4] http://www.pinterest.com/pin/255579347578383727/
[5] http://www.pinterest.com/pin/410742428487348035/
[6] http://www.pinterest.com/pin/410742428487348028/



viernes, 7 de marzo de 2014

Música para cafetería

Como estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en la UNAM, es evidente que pasamos algún tiempo de nuestra vida académica en la bella cafetería que nos engalana... Bueno, el hecho es que ingiramos o no alimentos, llevemos nuestra propia comida o que vayamos a leer, a platicar o a perder el tiempo, éste, sin lugar a dudas, es un lugar de encuentro y de convivencia.

Probablemente se han percatado, sean cuales sean los géneros musicales que les agraden, que la música que suena de fondo es muy variada, pero de todos extremos, he escuchado a Ricardo Arjona, Coldplay, Soda Stereo, reggaeton, tribal, electrónica... pero no sé porqué nunca me ha gustado la selección musical que tienen.

Es por eso que he hecho mi propia lista, de lo que a mí me gustaría escuchar. Hagan sus aportaciones, a ustedes ¿qué preferirían escuchar mientras se comen sus enchiladas, ensaladas, club sándwiches o lo que más les agrade?

  1. “Sovereign Light Café”, Keane
  2. “1234”, Feist
  3. “Expectations”, Belle & Sebastian
  4. “Stars and Boulevards”, Augustana
  5. “First Day Of My Life”, Bright Eyes
  6. “Entre El Bien y El Mal”, Los Caligaris
  7. “God Only Knows”, The Beach Boys
  8. “Trembling Hands”, Explosions In The Sky
  9. “Comme Des Enfants”, Coeur de Pirate

domingo, 2 de marzo de 2014

Sueños sobre sueños

A veces sueño que sueño, pero nunca sé si cuando despierto sigo soñando o si lo que veo es un sueño o es un sueño en otro sueño. Eso me lleva a, en ocasiones, confundir lo que he supuestamente he soñado y lo que en realidad ha sucedido, me cuesta hacer distinciones, pero los sueños que sueño, cuando sueño despierta, sé que no han tenido lugar en esta dimensión y no alimentan mi saco de recuerdos en la memoria.

Porque al final todo termina siendo eso, recuerdos, sólo recuerdos, remembranzas en mi mente, sin reparar en su verdadera existencia para los demás, pero si esos sueños-recuerdos habitan en mi cabeza, existen, existen por el mero hecho de pensar en ellos. Existen, existen para mí. Llegará un punto en el que no sepa si mi vida han sido sueños o si he soñado mi vida, si a mí me han soñado y he soñado a quien me sueña

Chuang Tzu dijo en una parábola, “No estoy seguro si soy humano que soñó ser mariposa o mariposa que está soñando ser humano”; Pedro Calderón de la Barca, en una obra de teatro, “La vida es un sueño y los sueños, sueños son”. No soy la primera que lo ha pensado, ¿por qué habríamos de estar equivocados?