Creo que esta es la entrada final de este blog, no creo destruirlo después, pero tampoco creo seguir escribiendo tan periódicamente como lo hice en estos meses. El semestre se fue como agua entre las manos, pude compartir muchas cosas en este espacio sobre todo cosas musicales y cuestiones medio extrañas que pululaban en mi mente y que de alguna forma pude vaciar en las escasas líneas semanales.
Lo último que quisiera escribir es acerca de lo que me ha tenido ocupada en los últimos días y es mi apoyo al stand de Egipto en la Feria de las Culturas Amigas. Realmente no hago la gran cosa, pongo en orden los folletos (que la gente siempre desacomoda), respondo preguntas sencillas y muestro mi mejor sonrisa para que visiten el país norafricano.
Lo valioso de participar es el conocer personas que se encuentran fuera del ambiente al que uno está acostumbrado, gente que piensa diferente, de manera positiva, sin necesidad de tener una licenciatura. Aunque también me ha tocado de todo, personas con la mente más pequeña que un cacahuete y otras con el deseo de aprender y conocer un poquito más. Yo creo que de eso se trata, de observar y entender las diferentes narrativas, por muy diferentes que sean a las propias, deducir porqué se tienen esas visiones y enriquecerse de ello.
