En lo personal me considero una amante del café (por favor, omitan el café soluble mientras leen esto), no sólo por sus propiedades que resultan estimulantes al iniciar el día o porque brinda compañía en noches de desvelo, sino por el simple placer de beber una taza, disfrutar su sabor, sentir en el paladar esa esencia amarga pero deliciosa, de preferencia sin azúcar o con una pizca, no muy caliente, así me gusta esta bebida con aproximadamente 500 años de existencia.
Mi día tuvo una bella coincidencia, pues mientras tomaba mi usual porción diaria de café, encendí la televisión para ver si de casualidad en el Canal 22 había alguna transmisión de los Juegos en Sochi (por cierto, ¿no les alegra que ni Televisa ni TV Azteca los hayan transmitido? En fin, harina de otro costal), pero con lo que me encontré fue un excelente programa acerca de la historia del café.
Al verlo, vinieron a mi mente esbozos de algunas funciones sociales que ha tenido esta magnífica bebida y más específicamente, los lugares donde se consumen ¿imaginan los cafés turcos en Estambul en el contexto otomano? Sin duda, lugares de reunión donde se debatían y discutían temas políticos y sociales; no fue gratuito que estos locales estuvieran prohibidos durante años mientras el debilitamiento del Imperio era evidente. De ahí, demos un gran salto a la década de 1970, cuando Starbucks abrió sus puertas en Seattle y fue un lugar de encuentro para la contracultura. Historias semejantes en coyunturas diferentes.
Así podríamos seguir y seguir, encontrado implicaciones del café en muchísimos aspectos de la vida humana, pero por hoy, me quedo con la idea que bastan dos tazas de café, dos personas y música de fondo para disfrutar de una charla, yo les ayudo con la segunda. Disfruten esta pequeña lista.
¡Hola Karla!
ResponderEliminarGracias por escribir en estas dos semanas. Tus primeras dos entradas cuentan como comodines, al no escribir un día en esta segunda semana, has hecho válido el primero de ellos.
Te felicito por tu buena redacción, ortografía y demás, sobre todo por no tener más de 3 errores en tus entradas, esperamos que así sea en el transcurso del semestre.
(En tu primera entrada tienes un error, al inicio del segundo párrafo escribiste "en esta primer entrada", recuerda que estás hablando de "LA entrada", por lo tanto, lo correcto es escribir "la primerA entrada").
Buen inicio de semana (aunque inice el martes).