A veces sueño que sueño, pero nunca sé si cuando despierto sigo soñando o si lo que veo es un sueño o es un sueño en otro sueño. Eso me lleva a, en ocasiones, confundir lo que he supuestamente he soñado y lo que en realidad ha sucedido, me cuesta hacer distinciones, pero los sueños que sueño, cuando sueño despierta, sé que no han tenido lugar en esta dimensión y no alimentan mi saco de recuerdos en la memoria.
Porque al final todo termina siendo eso, recuerdos, sólo recuerdos, remembranzas en mi mente, sin reparar en su verdadera existencia para los demás, pero si esos sueños-recuerdos habitan en mi cabeza, existen, existen por el mero hecho de pensar en ellos. Existen, existen para mí. Llegará un punto en el que no sepa si mi vida han sido sueños o si he soñado mi vida, si a mí me han soñado y he soñado a quien me sueña
Chuang Tzu dijo en una parábola, “No estoy seguro si soy humano que soñó ser mariposa o mariposa que está soñando ser humano”; Pedro Calderón de la Barca, en una obra de teatro, “La vida es un sueño y los sueños, sueños son”. No soy la primera que lo ha pensado, ¿por qué habríamos de estar equivocados?
Quiero estar soñando mientras siga mi actuación, quisiera saber, porqué estoy aquí...(8)
ResponderEliminarMe gustó tu entrada y recordé esa canción ;)